Las Tres Derrotas de Milei (Humberto Benedetto)
En
una semana clave, el presidente Javier Milei enfrenta un triple revés: perdió
en las urnas, fue desafiado en el Congreso y desmentido por los mercados.
🗳️ La primera derrota: la electoral
La
elección provincial en Buenos Aires fue un golpe directo al corazón político
del oficialismo, pero también el cierre de una catarata de elecciones
provinciales donde, lejos de repetir los votos obtenidos en la segunda vuelta
presidencial, LLA cosechó porcentajes iguales o incluso menores a los de la
primera.
Milei
perdió el distrito más poblado del país, donde había apostado su narrativa de
“revolución libertaria” y el último clavo al cajón del kirchnerismo, que lejos
de morir, al parecer goza de buena salud. Este resultado no solo debilita su
imagen, sino que anticipa un Congreso más hostil tras las legislativas de
octubre.
🏛️ La segunda derrota: la parlamentaria
Esta
semana, Diputados y Senadores avanzaron en el rechazo de varios vetos
presidenciales, incluyendo el financiamiento universitario y la emergencia
pediátrica. La oposición no solo logró quórum con apoyo de gobernadores y
bloques provinciales, sino que además obtuvo más votos que los que habían
aprobado originalmente las leyes vetadas.
La
derrota no fue solo legislativa: fue simbólica. El Congreso dejó de ser una
escribanía libertaria.
📉 La tercera derrota: la económica
Mientras
Milei anunciaba el Presupuesto 2026 por cadena nacional, los mercados reaccionaban
con caída de bonos, suba del dólar libre a $1.475 y riesgo país en 1.200
puntos. Las reservas del BCRA se desplomaron USD 500 millones en apenas tres
días. Los mercados le enviaron un mensaje al gobierno que dice que La política,
como la economía, exige acuerdos. Y el tiempo, como los mercados, no espera.
Hace
apenas nueve meses, el gobierno parecía imbatible. El presidente gozaba de
porcentajes de aprobación extraordinarios para las medidas económicas
implementadas. La reactivación era leve, pero en alza, la inflación bajaba, el
dólar estaba estable y se concretaba un acuerdo con el FMI que permitía un
desembolso clave para salir del cepo. Además, Milei se codeaba con los jefes de
Estado más importantes del mundo.
A
partir del caso Libra, las fotos con líderes internacionales fue decayendo, la
tendencia del dólar siempre en alza, la inflacion en una meseta y el
crecimiento económico casi nulo.
Frente
a esto, lejos de pedir ayuda o escuchar las críticas, el gobierno fue poniendo
al frente a economistas, legisladores propios o aliados y discutiendo sobre
temas innecesarios que tienen gran apoyo popular como la salud, la situación de
los jubilados o la educación universitaria.
En
una inentendible posición de “todo o nada”, el gobierno nunca entendió que en
política no se impone, se seduce. Que el liderazgo no se mide por gritos ni por
inteligencia, sino por empatía. Que en política siempre hay grises, nunca
blancos o negros. Y que jamás se obtiene el total de lo que se quiere.
Porque
en política, como en la vida, el 100 por ciento de cero es, precisamente, cero.
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